Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Sábado, 04 de abril de 2020

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en CONSENSO Miércoles, 25 de marzo de 2020 00:00

Supervivencia, el problema al que se enfrentan muchas compañías

M&G Valores | En la situación de desplome total en que se encuentra el mercado, y con el abismo a la vista de una recesión de grandes proporciones, ni el análisis técnico ni los fundamentales de las empresas son de gran ayuda para tratar de definir un escenario probable para los próximos meses.

 

 

Lo que tenemos por delante es una paralización de la actividad económica global que va a situar a las compañías en una situación de stress financiero límite. Si la situación se prolonga durante 2-3 meses como máximo, es probable que las ayudas de gobiernos y bancos centrales puedan ser suficientes para evitar el colapso y permitir una recuperación gradual de la economía en la segunda parte del año. Pero ahora mismo la incertidumbre sobre la duración es grande y no se puede descartar que sea necesario un período de confinamiento más prolongado.

 

El problema que se plantea para muchas compañías es de supervivencia. Hay que tener en cuenta que las ayudas que va a aportar el estado son préstamos, que habrá que devolver cuando vuelva la actividad. Los ingresos que dejen de percibir las compañías en estos meses van a ir, en la medida en que no puedan compensarse con recortes de gastos, a pérdidas. El agujero que se va a crear puede financiarse con deuda siempre y cuando no sea demasiado grande de forma que la devolución de la deuda sea imposible. Las valoraciones de los bancos, que cotizan a 0,30x-0,15 veces su valor contable reflejan el riesgo que supone para ellos un escenario de recesión e impagos generalizados. Tal vez ese escenario no se concrete, pero el riesgo de quiebra o necesidad de recapitalización es ahora lo suficientemente alto como para que los inversores no estén dispuestos a asumirlos si no es con unos precios muy deprimidos. Estos precios tan bajos implican una volatilidad enorme pues pequeñas variaciones sobre el valor contable implican grandes fluctuaciones del precio (valor de mercado de la compañía). En esta situación están muchas compañías cíclicas que son muy sensibles a la coyuntura de la economía ya que entran fácilmente en pérdidas en una situación de fuerte caída de los ingresos.

 

En los últimos días el mercado parece haberse estabilizado un poco rebotando modestamente. Tras los desplomes generalizados anteriores, el mercado está empezando a discriminar entre sectores y valores de alto riesgo y otros que por la naturaleza de su negocio pueden mantener mejor sus ingresos en este escenario. De momento sigue siendo un movimiento defensivo pero al menos ha ayudado a estabilizar algo el mercado.

 

En principio vemos poco probable que se produzca una recuperación rápida más o menos pronto. De momento nos conformaríamos con que el mercado se estabilizara en estos niveles y desarrollaran un proceso de consolidación durante un tiempo. Es imposible ahora saber si esto podría ser ya parte de un proceso de hacer suelo aunque la situación de los índices en general todavía parece sugerir que más descensos son posibles antes de un suelo.

 

Lo importante ahora, tanto para las empresas como para los inversores, es ser capaces de sobrevivir al difícil período en que estamos inmersos. Por eso, las decisiones que puedan tomarse ahora sobre las inversiones, dependen más de la situación y circunstancias personales de cada uno que de posibles expectativas del mercado que ahora mismo son imprevisibles.  

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.