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Miércoles, 28 de octubre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Viernes, 25 de septiembre de 2020 00:00

¿Qué nos espera tras la crisis del covid-19?

Jean Luc Hivert (La Française AM) | La economía, alentada por la relajación de las medidas de bloqueo y la continuación de los planes de recuperación, está empezando a recuperarse, especialmente en Estados Unidos.

Mejoramos nuestras previsiones económicas:

 

  • En Estados Unidos el dato de PIB del segundo trimestre fue mejor de lo previsto, impulsado por el sector manufacturero y el inmobiliario (cuarto aumento consecutivo de los principales indicadores empresariales, el dato de consumo mejoró en términos interanuales y la producción, los pedidos de bienes duraderos, así como los permisos de construcción se incrementaron).

 

  • En la eurozona las cifras de crecimiento están, en términos generales, en línea con las expectativas, aunque con algunas salvedades, mientras que los principales indicadores de actividad permanecen en zona de expansión, aunque se ha observado una desaceleración sin poner en duda el rebote esperado en el tercer trimestre.

 

Aunque claramente parezca pesimista en términos absolutos, el rendimiento de los negocios ha demostrado ser sorprendentemente positivo durante los meses de verano:

 

  • En Estados Unidos el 64,8% de las empresas registraron un volumen de facturación notablemente positivo, con un 82,7% reportando un ingresos netos sorprendentemente buenos (fuerte aumento en comparación con el primer trimestre).

 

  • En Europa el 61,9% de las empresas registró un volumen de facturación sorprendentemente positivo, con un 56,6% superando las expectativas de beneficios netos.

 

Tras haber suspendido los anuncios de previsiones de negocio durante la crisis, las empresas vuelven a compartir dichas informaciones, lo que constituye en sí mismo un factor alentador. Sin embargo, se mantiene una cierta cautela por el temor a que la recuperación se agote más allá de un resurgimiento inicial de la actividad. En efecto, las tasas de desempleo parecen destinadas a obstaculizar el repunte del consumo a medio plazo, en particular en los sectores más expuestos a las medidas restrictivas en materia de salud, como el turismo, la restauración y el ocio. Aunque lo peor de la crisis parece haber quedado atrás, el calendario económico es delicado a corto plazo, con una posible segunda oleada de la pandemia, las elecciones en Estados Unidos, el retorno de las tensiones entre China y Estados Unidos (los uigures, tensiones sobre el stock de tecnología, Hong Kong, etc.), y las tensiones en el Mediterráneo entre Turquía y varios países europeos. A más largo plazo, también será necesario gestionar la deuda, especialmente la acumulada por Estados en respuesta a los diversos programas de recuperación introducidos, así como por determinadas empresas.

 

¿Qué oportunidades de inversión nos esperan?

 

Parece prematuro intentar comprender plenamente todos los cambios que ha provocado la crisis sanitaria. Sin embargo, ya podemos ver algunos movimientos que se están produciendo:

 

  • Transición tecnológica: la pandemia ha acelerado la digitalización y el uso del teletrabajo. La necesidad de herramientas informáticas ha aumentado, algo que ha beneficiado especialmente a las acciones de empresas tecnológicas estadounidenses.

 

  • Cambios en los patrones de consumo tanto en términos de transporte, comercio y ocio. Una aceleración de la transferencia del comercio físico al comercio electrónico. Las empresas tendrán que adaptarse rápidamente.

 

  • Una aceleración de la transición energética: Aunque algunos sectores pueden sentirse tentados a abandonar los esfuerzos de transición para centrarse en la recuperación, creemos que, por el contrario, cualquier recuperación debería amplificar esta transformación bajo el impulso de los planes de recuperación que la mayoría de los gobiernos están tratando de orientar hacia una economía sostenible.

 

A más corto plazo, consideramos que con los planes de estímulo de los bancos centrales y la mejora de las perspectivas económicas (tasas de impago inferiores a las previstas, temporada de resultados mejor que de lo previsto, crecimiento de Estados revisado al alza), los activos de riesgo seguirán siendo particularmente atractivos para los inversores que buscan rendimiento en un contexto de tipos de interés persistentemente bajos, aunque ciertos episodios de volatilidad tendrán que ser gestionados antes de que finalice el año.

 

La búsqueda de rendimiento por parte de los inversores se verá reforzada por el histórico cambio de "filosofía" de la Reserva Federal, anunciado por J. Powell en el simposio de Jackson Hole a finales de agosto, que favorece la recuperación económica frente al control de la inflación y, por tanto, mantiene los tipos de interés bajos.

 

 

 

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