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Jueves, 13 de agosto de 2020

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Publicado en CONSENSO Lunes, 27 de julio de 2020 00:00

Los mercados podrían verse sostenidos en los próximos meses

AXA IM | El acuerdo europeo, un impulso fiscal pre-electoral en Estados Unidos, los avances en la búsqueda de la vacuna y el posible pico de infección en los próximos meses serían impulsores positivos.

Hay que recordar que la conmoción del primer trimestre impulsó las rentabilidades de los bonos por encima de la mayoría de las estrategias de renta variable y que muchos índices bursátiles siguen siendo negativos en el acumulado anual. Sin embargo, a menos que experimentemos retrocesos severos en la crisis sanitaria o en el crecimiento, es poco probable que persista el rendimiento superior de la renta fija. Los inversores tendrán dificultades para lograr rendimientos superiores a un dígito en la mayoría de las categorías de renta fija, mientras que la renta variable proporciona exposición al lado positivo de la recuperación.

 

Las primeras cifras conocidas de la temporada de resultados del segundo trimestre son positivas. El consenso apunta a un retorno del crecimiento interanual de los beneficios por acción (EPS) a comienzos de 2021. No obstante, las expectativas siguen siendo frágiles, hay poca visibilidad sobre la recuperación y se necesita la confirmación por parte de las empresas. Cuanto esta confirmación empiece a llegar, las dudas sobre la capacidad del mercado de valores para mantenerse elevado comenzarán a disminuir.  

 

El hecho de que los mercados estén al alza con lo que ya sabemos sugiere que algo mucho peor tiene que aparecer para ponernos en una tendencia bajista de nuevo. Eso, por supuesto, podría ser algo tan sencillo como una segunda ola significativa y un renovado confinamiento para una gran parte de la economía mundial. Es muy improbable que se vuelva a los niveles de actividad económica de principios de abril, pero el temor a tal escenario podría ser suficiente para que los mercados se vean afectados en algún momento por un descenso significativo. Por ahora, afortunadamente, las señales no apuntan en esa dirección.

 

La fuerza abrumadora que impulsa a los mercados al alza es la creencia de que el mundo se recuperará, tanto económicamente como de la pandemia. Esa es una psicología importante y ayuda a explicar la aparente desconexión entre el impulso del mercado y las valoraciones por un lado, y las inseguridades creadas por la pandemia por el otro. Sin embargo, la expectativa de obtener un rendimiento superior para los inversores a medida que el mundo se adapta a una realidad posterior a la pandemia no debería estar teñida de complacencia. La economía mundial ha recibido y sigue recibiendo un gran golpe. Ya hay y seguirá habiendo menos empleo. Las elecciones en Estados Unidos crearán incertidumbre política a medio plazo. El virus podría surgir de nuevo a medida que nos acercamos al invierno. Todavía no hemos comprendido plenamente hasta qué punto se invertirá el largo camino de la globalización y sus implicaciones.

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