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Lunes, 25 de mayo de 2020

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Publicado en CONSENSO Domingo, 05 de abril de 2020 00:00

¿Están desapareciendo los beneficios?

DWS | Es probable que las estimaciones de beneficios empresariales para 2020 se revisen sustancialmente a la baja en las próximas semanas. ¿En qué medida se podría ver afectado el S&P 500?

 

¿Hasta dónde podrían caer los beneficios empresariales, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo? En el contexto de una emergencia sanitaria mundial, lo cierto es que es difícil de saber. Gran parte del mundo se encuentra en cuarentena por el COVID-19, lo que ha provocado un tremendo shock de oferta a corto plazo y amenaza con tener consecuencias dramáticas sobre la demanda. Las disrupciones serán comparables, o incluso peores, a las sufridas después del 11 de septiembre de 2001 o al principio de la crisis financiera de 2008.  

 

Sin embargo, el pasado puede servirnos de guía. Como muestra nuestro Gráfico de la Semana, las estimaciones de beneficios de consenso para el S&P 500 pueden variar bastante a lo largo del año. Actualmente, se sitúan en un -10%, lo que supone un poco más de una desviación típica de la tendencia habitual, tomando la media de los últimos veinte años. Una caída de tres desviaciones típicas equivaldría a un recorte de las estimaciones de beneficios empresariales cercano al 30%.  

 

Pero la clave siempre está en los detalles, por lo que destacamos tres puntos. En primer lugar, para que las estimaciones de beneficios cayeran tres desviaciones típicas, la crisis del COVID-19 tendría que ser aún peor y durar más tiempo de lo que espera el consenso. En segundo lugar, hay motivos para pensar que los beneficios resistirán mejor que en crisis anteriores, al menos en el caso de las empresas estadounidenses. El sector tecnológico estadounidense ha crecido considerablemente a lo largo de los últimos veinte años, por lo que el S&P 500 debería verse respaldado por los sólidos balances y los flujos de caja relativamente resistentes de las empresas estadounidenses de la «economía virtual», como las de tecnología, comunicaciones y comercio electrónico. Al fin y al cabo, los servicios virtuales, los productos esenciales, los servicios sanitarios, el consumo básico y las empresas de suministros concentran aproximadamente la mitad de los beneficios del S&P 500. Por el contrario, la energía, la manufactura pesada y los servicios financieros representan en la actualidad un porcentaje menor del mercado estadounidense que en crisis anteriores.

 

En tercer lugar y por desgracia, no se puede decir lo mismo del resto del mundo, donde muchos índices todavía muestran un fuerte sesgo hacia sectores de lo que se conoce como la «vieja economía», incluida la banca, que probablemente tendrá que incrementar las provisiones para préstamos dudosos, lo que dañará los beneficios. La energía también ocupa un lugar destacado en los índices mundiales. «El sector petrolero representó por sí solo cerca del 6% de los beneficios mundiales en 2019. En 2020, esta cifra podría caer hasta el 0%, dado el colapso que han sufrido los precios del petróleo», señala Thomas Bucher, Global Equity Strategist en DWS. Y fuera de Estados Unidos, es difícil que otros sectores puedan compensar de forma significativa esas pérdidas. 

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