Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Jueves, 22 de agosto de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en CONSENSO Miércoles, 15 de mayo de 2019 18:34

Ngaire Woods: "Vamos a una globalización sostenida por imperios"

Pablo Pardo (Washington) | Una de las cosas que tienen los anglosajones y de las que deberíamos aprender es su mecenazgo. En 2010, el multimillonario Leonard Blavatnik donó 75 millones de libras (87,5 millones de euros) a la Universidad de Oxford como base para que esta creara la Escuela Blavatnik de Gobierno, especializada, como su nombre indica, en Ciencias Políticas con un especial enfoque en Relaciones Internacionales.

 

 

Acaso nadie refleje mejor esa condición global que su fundador: Leonard (más conocido como ‘Len’) Blavatnik nació en la antigua Unión Soviética, pero ese país le privó de su nacionalidad en 1978 cuando emigró con sus padres a Estados Unidos.

 

Hoy Blavatnik tiene nacionalidad doble estadounidense y británica (donde ha sido nombrado caballero por la Reina), y una fortuna estimada por Bloomberg en 25.700 millones de dólares (23.000 millones de euros). Aunque su fortuna nació en los sectores del aluminio y del petróleo en la Rusia post-soviética, el multimillonario tiene hoy la mayor parte de sus activos en entretenimiento, medios de comunicación y la química. Aunque por lo que ha recibido más atención de los medios es por sus donaciones a instituciones de todo tipo y a políticos de los colores más variados, que incluyen un millón de dólares (880.000 euros), a la inauguración de Donald Trump, cuyos responsables están siendo investigados por presunta malversación de fondos. Según declararon los portavoces de Blavatnik a la agencia de noticias Bloomberg el mes pasado, esas donaciones solo se guían por dos criterios: “Defender programas políticos favorables a los negocios y favorables a Israel”.

 

La rectora de la Escuela Blavatnik de Gobierno tiene un currículum casi tan global como el del fundador del centro académico. Ngaire Woods nació en Nueva Zelanda, estudió en Oxford, y fue profesora en Harvard antes de regresar a su ‘alma mater’ a dirigir la Escuela. Woods es una de las personas más cercanas Robert Keohane, de la Universidad de Princeton, uno de los teóricos de las Relaciones Internacionales más influyentes del mundo. Woods, cuya tesis doctoral fue sobre la unión monetaria europea, se ha especializado en gobernanza mundial y en el papel de las instituciones multilaterales, dos cuestiones que están siendo objeto de debate tras la victoria de Donald Trump y del Brexit.

 

Las tensiones comerciales, el estancamiento de la integración europea, y el regreso del nacionalismo –sobre todo en Estados Unidos, el país que hasta ahora simbolizaba el multilateralismo– plantean la pregunta de si la globalización se está terminado.  

 

No. La globalización no se está terminando, pero está transformándose en otra cosa. La verdad es que, por más que la palabra “globalización” se empleara mucho, nunca estuvo muy claro lo que significaba, más allá del libre comercio promovido por Estados Unidos desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

 

¿Cómo puede ser esa nueva forma de la globalización?

 

Muy diferente. La globalización que se está promoviendo va a estar controlada mucho más por acuerdos bilaterales entre gobiernos. No me gustaría decir que va a ser una globalización sostenida por imperios, pero en cierta medida esa es la mejor manera de resumirlo. Eso no significa que el sistema multilateral vaya a desaparecer, pero sí que van a ir surgiendo otras iniciativas fuera de él. La mejor muestra de ello es China, que está usando las dos vías. Por un lado, emplea el sistema multilateral para expandir su presencia en el mundo. Por otro, está desarrollando sus propios acuerdos bilaterales con otros gobiernos.

 

PUEDE LEER LA ENTREVISTA COMPLETA EN LA ZONA PREMIUM 

Aviso:  Acceda al contenido completo de Consenso del Mercado sumándose a nuestra Zona premium.