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Publicado en CONSENSO Viernes, 27 de marzo de 2020 00:00

Las cadenas de suministro asiáticas se recuperan

Fidelity | Nuestros analistas informan de que la actividad en la extensa red de fábricas, puertos y centros logísticos de Asia se está acelerando a medida que la economía china va dejando atrás el bloqueo. Las grúas de los muelles chirrían de nuevo en algunos de los mayores puertos de Asia con la aceleración progresiva de la producción de las fábricas chinas tras varias semanas de perturbaciones relacionadas con el coronavirus.

 

Una empresa naviera de referencia ha vuelto a registrar unas tasas de utilización del 70% en sus buques en sus rutas comerciales dentro de Asia, lo que supone unas cotas similares a las medias históricas y un incremento frente al 50% registrado a comienzos de febrero. Dentro de la región, solo restan por recuperarse completamente los niveles entre China y Corea del Sur, toda vez que las economías de la región de ASEAN solo se vieron afectadas moderadamente por el bloqueo de China en febrero y rebotaron más rápido. 

 

Los niveles de actividad terrestre obedecen a lo que se observa en los puertos marítimos. Las empresas de transporte urgente de China han visto cómo los centros de clasificación han vuelto a trabajar con tasas de utilización superiores al 90%, eliminando así los cuellos de botella que sufrieron los almacenes y ahogaron la actividad en febrero debido a la falta de trabajadores provocada por las restricciones a los viajes y las medidas de cuarentena en todo el país.

 

Las cadenas de suministro están recuperándose en un amplio espectro de sectores. Los directivos de las empresas químicas han comentado a nuestros analistas del sector que el rebote que está experimentando China ha sido mucho mayor del que esperaban y la capacidad de producción se mueve en niveles prácticamente normales.

 

Por su parte, los fabricantes de teléfonos móviles y semiconductores se disponen a recuperar el 90% de su producción habitual a finales de marzo, frente a unas tasas inferiores al 70% a mediados de febrero. Los equipos tecnológicos destacan como punto positivo. La fabricación de equipos tecnológicos está destacando como punto positivo por su red de proveedores estrechamente conectada en toda la región, gracias al rápido rebote de la demanda en China.

 

Las ventas de teléfonos móviles crecen en tasa interanual en marzo después del hundimiento de febrero. La inversión en 5G también ha aguantado, a juzgar por las licitaciones de equipos celebradas durante las últimas semanas. Por ejemplo, China Mobile pretende desplegar más de 232.000 estaciones base 5G y ampliar la cobertura a 28 regiones chinas.

 

El gobierno está incidiendo en las empresas de telecomunicaciones para que aceleren el despliegue como medida de estímulo, lo que debería dar apoyo a los fabricantes de componentes de la región. En Corea del Sur y Taiwán, las empresas presentes a lo largo de la cadena de suministro de tecnología han sufrido unas alteraciones mínimas a causa del brote de coronavirus. Las fábricas siguieron funcionando incluso durante el Año Nuevo lunar y las empresas que cuentan con instalaciones tanto en la China continental como en Taiwán han trabajado en sus fábricas taiwanesas a tasas de utilización superiores al 100% para compensar los cierres en el continente.

 

En un momento en el que los países restringen el tránsito de viajeros por sus fronteras, las cadenas de suministro están redibujándose. Por ejemplo, Filipinas restringió todos los movimientos hacia y desde la isla principal de Luzón, donde Samsung cuenta con varias instalaciones de empaquetado de memorias back-end. Ello obligará a un traslado a Corea y China o la producción podría sufrir recortes.

 

Algunas empresas tecnológicas con instalaciones en Europa o EE.UU. esperan aumentar su cuota de mercado ante las mayores dificultades logísticas debido a los bloqueos. Un área objeto de vigilancia en Occidente es la atención sanitaria, ya que muchos medicamentes y suministros hospitalarios se fabrican en Asia, pero pensamos que estas inquietudes son exageradas. India está reduciendo las exportaciones de un grupo de medicamentos, pero únicamente aquellos donde se ha empezado a observar escasez en el país. China suministra el 40% de los principios activos farmacéuticos utilizados en los genéricos indios, que después se exportan a Occidente. La fabricación de estos principios activos está recuperando gradualmente la normalidad y calculamos que se encuentran a un 70-80% de capacidad.

 

China es un gran exportador de suministros médicos, como mascarillas y trajes protectores. Están aumentando las voces en EE.UU. y la UE que reclaman un refuerzo de la fabricación nacional y una menor dependencia de estos suministradores. Hasta ahora no hemos apreciado un impacto sustancial, ya que para los países occidentales tiene más sentido impulsar sus importaciones que traer de vuelta toda la cadena de suministro. Estos suministros se caracterizan por su bajo valor añadido relativo y sus grandes necesidades de mano de obra, razón por la cual se empezaron a trasladar a China.

 

Aunque las cadenas de suministro de Asia y el transporte marítimo están recuperando el pulso, la gran amenaza es el impacto del virus en la demanda mundial. Las empresas metalúrgicas y mineras, que han visto cómo la demanda comienza a reactivarse en Asia, se enfrentan ahora a una fuerte caída de la demanda en otras regiones del mundo, sobre todo en Europa. De hecho, esta situación está mutando en un problema de oferta también y algunas cadenas de suministro están sufriendo presiones a causa de los efectos más directos del Covid-19; así, dos grandes proyectos de minería de cobre ya han anunciado que están viéndose afectados.

 

La demanda de productos químicos también está presionada en China a la vista de la debilidad de las ventas de coches.

 

En cuanto a la tecnología (aparte del despliegue del 5G), la debilidad de la demanda en el extranjero debería empezar a sentirse durante las próximas semanas. Pero también podríamos asistir a efectos secundarios positivos, como una mayor demanda de equipos de teletrabajo y centros de datos, y unas menores tensiones comerciales entre China y EE.UU.

 

Probablemente la volatilidad y la incertidumbre se mantengan en cotas elevadas durante algún tiempo a medida que el brote se propaga y agrava por todo el mundo, pero, entretanto, resulta alentadora la resistencia que se observa en las cadenas de suministro y las redes comerciales de China.