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Sábado, 31 de octubre de 2020

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Jueves, 24 de septiembre de 2020 08:21

El impacto negativo de los rebrotes de coronavirus en la recuperación económica de la Eurozona ya es evidente

J.J. Fdez-Figares (Link Securities) | Los principales índices de las bolsas europeas cerraron ayer con ligeros avances, lejos de sus niveles más altos del día. Tal y como esperábamos, las bolsas europeas abrieron la sesión al alza, con los valores de corte más cíclico, especialmente los relacionados con el ocio y el turismo, a la cabeza. El positivo cierre de Wall Street animó a los inversores en Europa a tomar posiciones en renta variable. La debilidad del euro frente al dólar también ayudó a ello.

 

Es de destacar que la publicación de las lecturas preliminares de septiembre de los índices adelantados de actividad de los sectores de las manufacturas y de los servicios en la Zona Euro, Alemania y Francia fueron obviados por los inversores en un primer momento, a pesar de que mostraron signos evidentes de estancamiento, con la actividad en el sector de los servicios volviendo a contraerse en estas economías con relación al mes precedente como consecuencia de los múltiples rebrotes de casos de Covid-19 que se están dando en la región. No obstante, y a medida que avanzaba la sesión, este factor y la floja apertura de Wall Street provocó que los principales índices bursátiles de la Zona Euro se giraran a la baja, cediendo gran parte de lo ganado durante las primeras horas de la jornada. El sector bancario volvió a ser uno de los más penalizados, lo que lastró el comportamiento del Ibex-35, en el que mantiene un elevado peso relativo, que cerró plano, desmarcándose una vez más “para mal” del resto de los principales índices bursátiles de la región.

 

En Wall Street la sesión también fue de más a menos, aunque en este mercado los principales índices cerraron con fuertes descensos, con los 11 sectores que integran el S&P 500 en negativo. Así, y tras la positiva sesión del martes, los índices perdieron todo lo ganado en ella, lastrados por varios factores: i) el repunte de los casos de Covid-19 en la mayoría de las economías desarrolladas, que está llevando a muchas autoridades a volver a implantar restricciones a la movilidad de los ciudadanos y a la actividad de las empresas, lo que tendrá sin duda un impacto negativo en la recuperación económica -en la Zona Euro este impacto ya es evidente-; ii) la elevada tensión política en EEUU, que hace casi imposible que el Congreso apruebe un nuevo paquete fiscal de ayudas a particulares y a empresas, algo que puede terminar lastrando la recuperación del empleo y el consumo privado; iii) la evidencia de que la disponibilidad de una vacuna contra el Covid-19 se va a retrasar en el tiempo a pesar de las presiones por parte de la administración Trump para que se adelante la aprobación de aquellas cuyo desarrollo está más avanzado, iv) la cada vez mayor tensión entre EEUU y China, que puede provocar nuevos conflictos en el ámbito comercial y perjudicar a muchas empresas estadounidenses que operan en el país asiático, y v) la fortaleza renovada del dólar, que no suele ser bien acogida por los inversores, ya que una parte importante de las ventas y resultados de las multinacionales estadounidenses se generan fuera del país.

 

Si bien es verdad que ninguno de estos factores es nuevo, también lo es que en el mes de septiembre parece que se están “confabulando” todos contra las bolsas lo que, unido al fuerte rebote de las mismas desde los mínimos de marzo, está “animando” a muchos inversores a reducir sus posiciones de riesgo. La cercanía de las elecciones presidenciales y legislativas en EEUU, que pueden incrementar la ya de por sí elevada tensión política en el país, también está llevando a muchos inversores a actuar con prudencia y a realizar beneficios en aquellos valores/sectores que más han subido desde el inicio de la crisis sanitaria, entre ellos los grandes valores del sector tecnológico estadounidense.

 

Hoy esperamos una apertura claramente a la baja de las bolsas europeas, con el sector tecnológico nuevamente bajo presión. En el corto plazo no vemos catalizadores que puedan provocar un cambio de tendencia salvo que, y es algo que no esperamos, demócratas y republicanos retomen las negociaciones y aprueben un nuevo programa fiscal de ayudas. En los mercados europeos, además, el factor brexit va a seguir pesando, factor que no tiene visos de que vaya a tener una solución positiva dada la actitud beligerante y amenazadora adoptada por el Gobierno británico en las últimas semanas.

 

Por lo demás, señalar que hoy se publican varios indicadores macro en Europa y EEUU que servirán a los inversores para hacerse una idea de cómo marcha la recuperación económica y de cómo lo puede seguir haciendo en el corto plazo. Así, en Alemania se darán a conocer los índices IFO del mes de septiembre, índices que miden el clima empresarial en el país y cuyas lecturas se espera que hayan mejorado ligeramente con relación a las del mes de agosto. En Francia, a su vez, el INSEE publica hoy varios índices de confianza empresarial, correspondientes igualmente al mes de septiembre. Habrá que estar atentos para comprobar si el fuerte repunte de los casos de coronavirus que está experimentando el país ha minado la confianza empresarial. Por último, y por la tarde, se darán a conocer en EEUU las cifras de desempleo semanal, cifras que últimamente no terminan de mejorar, indicando de este modo que la recuperación del empleo en el país se ha estancado. Un dato peor de lo esperado por los analistas sería muy mal recibido por los mercados.