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Domingo, 20 de septiembre de 2020

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Publicado en GESTORES Jueves, 10 de septiembre de 2020 00:00

El BCE muestra una postura relajada respecto a la fortaleza del euro

Olivia Álvarez (Monex Europe) | El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios su posición de política monetaria, prácticamente replicando la declaración emitida en el mes de julio.

En línea con las expectativas generales del mercado, la revisión de las proyecciones macroeconómicas no merecieron una reconsideración de los instrumentos del banco, debilitando las recientes preocupaciones sobre el impacto del euro en el horizonte de política monetaria. La principal sorpresa en la presentación de Lagarde esta tarde resultó de la revisión del perfil inflacionario de la Eurozona, con una expectativa ligeramente superior en el pronóstico para el 2021, de 0.8% a 1%. Esta revisión se acompaña de un tono generalmente relajado de Lagarde en relación a la evolución de la divisa y su impacto en el sector exportador, un tema especialmente observado después de que Philip Lane y otros oficiales del BCE levantaran alarmas al respecto. En cualquier caso, los argumentos detrás de esta postura no son un secreto. El tipo de cambio real efectivo que perciben los exportadores domésticos actualmente no es mucho mayor que la media de la última década (después de que el euro se apreciara más de 10% en términos nominales en los últimos meses). Estudios del propio BCE demuestran que la relación entre el tipo de cambio real y la inflación se ha debilitado a lo largo del tiempo. En cualquier caso, Lagarde reiteró que, aunque el tipo de cambio de la divisa no es un objetivo explícito en el diseño de política del BCE, la institución continuará monitoreando de cerca la evolución de la divisa y su traspaso al crecimiento de los precios domésticos.

 

La exposición del BCE esta tarde fue recibida con un impulso positivo del euro frente al dólar, que cotizaba cerca de un punto porcentual por encima del precio de apertura al cierre de la presentación. Básicamente un BCE despreocupado sobre el nivel del euro determinó este impacto, si bien el balance de riesgos al crecimiento económico en la Eurozona continúa notablemente sesgado a la baja y dependiente de la incierta evolución de la pandemia. Los movimientos de hoy ratifican nuestras previsiones de una tendencia ascendente de la moneda única a lo largo del siguiente año, aunque la magnitud con que el euro pueda seguir apreciándose a partir de los niveles actuales probablemente es más limitada en comparación con los últimos meses.

 

Las iniciativas de estímulo fiscal conjunto en la Eurozona se llevaron unas palmadas de júbilo por parte de la Presidente del BCE, un soporte que también yace en la fortaleza estructural de la divisa. Más allá de la postura relajada que mostró el BCE sobre el euro, no podemos descartar que el tema se desvanezca por completo en las intervenciones verbales de algunos oficiales del banco, generando movimientos puntuales en la divisa. Debilitar el precio del euro en discursos y declaraciones ha sido una práctica habitual en el BCE. Sin embargo, la efectividad que puede tener este “mecanismo” bajo el actual panorama económico es limitada en comparación con los tiempos de Mario Draghi, quien fuera popularmente etiquetado por su habilidad para atenuar el euro. El reducido diferencial de tipos de interés entre Estados Unidos y la zona euro, unido a un soporte de política económica sin precedentes en la Eurozona, sostienen la apreciación de la moneda única a nivel fundamental.