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Publicado en Noticias Premium Lunes, 15 de junio de 2020 00:00

Antonio Ortega: "No imagino cómo hubiera sido enfrentar esta situación sin el apoyo de la UE"

Manuel Moreno Capa | “Cuando nos estamos enfrentando a la peor crisis económica que hemos vivido, cualquier intento de coordinación que nos ayude a una salida más rápida es indispensable. No hace falta pactar todo en un primer momento. Se pueden ir consiguiendo acuerdos puntuales en los que, asegurando que nadie se quede atrás, la empresa juegue un papel fundamental. Porque sin empresas no hay salida” explica Antonio Ortega, Consejero Ejecutivo de Bankia. “Si somos capaces de mantener fuertes a las empresas, que son las generadoras de empleo, la salida será más rápida”.

 

Como responsable de Personas, Medios y Tecnología en Bankia, le ha tocado, entre otras cosas, gestionar el gran desafío del teletrabajo. ¿Cómo lo ha organizado en el banco?

Esta pandemia ha cambiado el mapa de riesgos de las corporaciones. Antes, los planes de continuidad de negocio estaban diseñados para proteger las infraestructuras de eventos físicos, como inundaciones, terremotos o atentados, o de ciberataques. A partir de ahora, tenemos que incluir en este mapa los problemas de salud pública. Las infraestructuras no han sufrido daño alguno, pero sí las personas que debían de atenderlas. Esta es la desgraciada novedad que aporta esta pandemia. Un nuevo riesgo que afecta a las personas. En Bankia constituimos un Comité de Contingencia en los últimos días de febrero que se basaba en dos ejes fundamentales: preservar la salud de las personas y atender las necesidades de nuestros clientes. Eso supuso un formidable despliegue en el que estuvieron involucradas distintas áreas del banco, desde los servicios médicos, en primerísimo lugar, a infraestructuras tecnológicas y toda el área de logística. El resultado fue que, de un día para otro, estaba teletrabajando el 98 por ciento de los servicios centrales y el 50 por ciento de la red. Algo que no me hubiese creído si me lo cuentan hace tres meses. Un esfuerzo enorme que hay que agradecer a todos nuestros profesionales.

 

La pandemia lo ha cambiado todo. Para el negocio ¿cuáles han sido los cambios más radicales?

El cambio más radical es cómo nos estamos enfrentando a esta crisis, no solo Bankia, sino los bancos en general. A diferencia de crisis anteriores, en esta ocasión, lo primero que hemos puesto sobre la mesa son múltiples iniciativas para ayudar a familias y empresas, y tratar de que la crisis económica derivada de la sanitaria sea lo menos dañina posible. Es verdad que la situación de solvencia y liquidez nos lo permite, pero también es verdad que en la crisis anterior aprendimos mucho de cuáles han de ser las prioridades, y ahora estamos aplicando esa experiencia. No ya para Bankia, sino para el sector financiero en su conjunto, la etapa más dura del confinamiento ha traído una evidente caída del consumo, que afecta fundamentalmente al negocio de medios de pago, y la dilación en la toma de decisiones de los particulares se ve reflejada en una disminución importante de la demanda de hipotecas. De igual manera, la inestabilidad de los mercados del mes de marzo, recuperada en parte en el de abril, tampoco ha favorecido la comercialización de fondos de inversión, de fondos pensiones... Y al mismo tiempo, hemos tenido una actividad frenética en la formalización de las operaciones para autónomos, pequeñas y medianas empresas y empresas en general, consecuencia de las líneas de avales del Intituto de Crédito Oficial, así como de las moratorias amparadas en el Real Decreto o de las establecidas libremente por los bancos.

 

El sector bancario, que ya tenía muy difícil su evolución bursátil, ha sido además de los más castigados en tiempos recientes. ¿Cuándo superará la banca esta tendencia tan negativa en los mercados de valores?

Antes de la crisis generada por el Covid, la banca europea estaba cotizando a mínimos de los últimos 30 años, y ahora está muy por debajo porque las estimaciones de beneficio por acción han caído mucho. Con este entorno de tipos de interés negativos, que parece que se quedará con nosotros a medio plazo, y, por tanto, con los bajos niveles de rentabilidad que tenemos los bancos, no es fácil que vayamos a cerrar a corto plazo el gap que tenemos con los bancos estadounidenses y con el resto de sectores en Europa. No obstante, yo confío en que podamos ver recuperaciones una vez que se disipe algo la incertidumbre que estamos viviendo en estos momentos.  

 

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