Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Lunes, 18 de noviembre de 2019

Pulse en el valor para ver ratios >

Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Lunes, 07 de octubre de 2019 09:00

El beneficio por acción de las compañías del S&P 500 podría descender hasta un 4% en el 3T2019

Juan J. Fdez-Figares (Link Securities) | Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China monopolizarán gran parte de la atención de los inversores en la semana que hoy comienza en las bolsas occidentales. No obstante, otros temas de corte político como el desarrollo del proceso del Brexit, que amenaza con generar una profunda crisis política e, incluso, constitucional, en el Reino Unido, así como el avance del proceso para iniciar el “juicio político” al presidente de Estados Unidos, Trump, en la Casa de Representantes (cámara baja del Congreso de los Estados Unidos), donde los Demócratas tienen mayoría, también merecerán la atención de los inversores en los próximos días.

 

 

En lo que hace referencia a las negociaciones entre Estados Unidos y China, señalar que hoy y mañana comienzan en Washington las reuniones a un segundo nivel, que deben preparar el terreno para las que se celebrarán a finales de semana a nivel ministerial. Decir que todo parece indicar que China está por la labor de cerrar un acuerdo de mínimos que no incluya temas como el robo de propiedad intelectual o la limitación de subvenciones a las empresas públicas, es decir, que no supongan cambios estructurales a su actual modelo económico. Está por ver si la Administración estadounidense acepta cerrar un acuerdo de este tipo para negociar más adelante otro más completo. Los problemas políticos por los que atraviesa el presidente Trump en su país son ahora su mayor debilidad a la hora de negociar con China y, entendemos, que ambas partes lo saben. No descartamos, por tanto, que se pueda llegar a un acuerdo, aunque este diste mucho de lo que Trump perseguía en un principio. Eso, sí, si finalmente no se cierra ningún acuerdo y las posturas se vuelven a distanciar, los mercados lo van a recibir de forma muy negativa.

 

Decir, además, que a lo largo de la semana los bancos centrales tendrán también su parte de protagonismo, ya que el miércoles se darán a conocer las actas de la reunión de septiembre del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (FOMC) y el jueves las de la reunión que celebró el mismo mes el Consejo de Gobierno del BCE. Lo más relevante en ambos casos es determinar el grado de consenso que existe dentro de ambos comités, ya que los indicios de que en ambos existen cada vez más divergencias internas son cada vez mayores. Antes, el martes, el presidente de la Fed, Jerome Powell, hablará en una conferencia en Denver y el miércoles en otra en Kansas. Tras la batería de cifras macro publicadas la semana pasada, que muestran una economía estadounidense en desaceleración, pero cuyo mercado laboral se mantiene sólido –la tasa de desempleo se situó en septiembre a su nivel más bajo en 50 años– los inversores esperan que Powell dé pistas sobre si la Fed volverá o no a bajar sus tasas de interés de referencia en la reunión que celebrará el FOMC a finales de este mes. Los futuros siguen descontando de forma clara que sí lo hará, por lo que cualquier insinuación de Powell en sentido contrario afectará negativamente al comportamiento de las bolsas.

 

Por último, comentar, que esta semana, y como anticipo del inicio de la temporada de presentaciones de resultados trimestrales que tendrá lugar en Wall Street de forma oficiosa la semana que viene, publican algunas compañías relevantes como Levi Strauss y Delta Air Lines –en total lo hacen 45 integrantes del S&P 500–. En las últimas semanas empresas y analistas han venido revisando a la baja sus expectativas de resultados, barajando ahora el consenso de FactSet un descenso del 4% del beneficio por acción de las compañías del S&P 500 en el 3T2019, lo que supondría la mayor caída interanual en un trimestre desde 2016. Una mala temporada de resultados pesaría en el comportamiento de las bolsas estadounidense, sobre todo si va acompañada de nuevas revisiones a la baja de las expectativas de negocio por parte de las cotizadas. En ese sentido, hay que señalar que la fortaleza del dólar está lastrando los resultados de las grandes multinacionales estadounidenses, que generan una parte importante de sus ingresos y resultados en otras monedas.

 

Hoy, y en una sesión en la que la agenda macro es muy liviana –se limita a la publicación de los pedidos de fábrica alemanes del mes de agosto– esperamos que las bolsas europeas abran entre planas o ligeramente a la baja, con los inversores manteniéndose a la espera de conocer cómo se desarrollan las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China. Cualquier noticia/rumor sobre las mismas moverá las bolsas en un sentido u otro.