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Publicado en GESTORES Viernes, 12 de julio de 2019 08:00

Todos contra todos en la guerra de los fondos

Manuel Moreno Capa (Director de GESTORES) | Bancos generalistas deseosos de convertir a sus pequeños ahorradores en inversores que apuesten por carteras de fondos; grandes bancos que lanzan innovadoras plataformas on-line para atraer incluso a sus clientes de altos patrimonios; pequeñas entidades que buscan ahorradores en fondos que comiencen entrando con aportaciones tan asequibles como diez euros; gestoras independientes que, con nuevos tipos de fondos, se ponen a competir con la financiación bancaria a las pymes... Es una contienda de todos contra todos, en la que los fondos de inversión se convierten en el arma definitiva.

 

 

Ya se ha comentado en esta columna que, del mismo modo que la banca lleva años vendiendo seguros, las grandes aseguradoras no han hecho más que reforzar su empeño en comercializar fondos de inversión. Unos productos que, cada vez más, se están convirtiendo en el eje de cualquier estrategia para lograr que el ahorro, con rentabilidades cercanas al cero por ciento, se movilice de una vez en busca de rendimientos aceptables. Y para conseguirlos, no hay más remedio que entrar en los mercados, sobre todo en los de renta variable. Como ir por libre en Bolsa no está al alcance de cualquiera y además requiere dedicarle tiempo y contar con la formación adecuada, la mejor vía para buscar esa rentabilidad es acudir a los fondos de inversión.

 

Antes del verano Caixabank sorprendió con su potente plataforma Ocean Now, diseñada para que sus clientes de más altos patrimonios accedieran on-line a más de 2.000 fondos de 140 gestoras. Una oferta que se suma a otras similares de la banca, dispuesta a que incluso sus clientes más exclusivos, acostumbrados a contar con un asesor personal a su disposición, se atrevan a operar en directo en el mercado de fondos.

 

Pero también hay ofertas en sentido contrario: bancos que compiten en el mercado de las cuentas de ahorro y que, a la vista de que apenas pueden ofrecer rentabilidad que atraigan nuevos clientes, apuestan por convertir al ahorrador más modesto en todo un inversor. ¿El recurso? De nuevo, los fondos de inversión.

 

ING creó en mayo su Inversión naranja+, basada en la gestión pasiva de fondos que replican índices de todos los mercados internacionales. Se enfoca a cualquiera de los ahorradores clientes de la conocida cuenta naranja de la entidad. Deben tener claro, eso sí, que puedan permanecer al menos durante tres años en este nuevo producto de inversión. Como recordó César González-Bueno (consejero delegado de ING España y Portugal) cuando presentó este producto, en el mercado español hay 880.000 millones en depósitos y cuentas bancarias que no rentan absolutamente nada, por lo que “han perdido un 18% de su valor desde 2003”.

 

En esta misma línea, MyInvestor (un banco lanzado por Andbank España), acaba de poner en marcha una plataforma para invertir en carteras perfiladas de fondos y de ETFs (fondos cotizados) desde cantidades tan bajas como… ¡diez euros! Eso sí que es bajar la inversión colectiva al nivel de la calle. Las comisiones por este servicio: 0,65% del patrimonio invertido en carteras hasta 50.000 euros y 0,55% de esa cantidad en adelante (que se suman, lógicamente, a las que los propios fondos descuentan día a día de sus valores liquidativos).

 

Este empeño bancario por competir en el mercado de los fondos coincide con iniciativas en sentido contrario. Trea, una gestora de fondos independiente, comercializa el Trea Direct Lending. El presidente de Trea, Carlos Tusquets, me cuenta que este fondo lo que hace es ofrecer financiación a pequeñas y medianas empresas que ya no encuentran créditos en sus bancos, casi siempre porque estos ya no pueden dárselos, ya que eso supondría elevar en exceso su riesgo con las empresas en cuestión. Aunque este fondo aún no cuenta con las ventajas fiscales de los fondos tradicionales (algo que sí ocurre en productos similares comercializados, por ejemplo, en Italia), supone sin duda una buena herramienta para mejorar la financiación de las pymes, como cuenta Tusquets en una entrevista que publicará este mes la revista CONSEJEROS. Y es, además, una vía para que las gestoras de fondos también compitan por el tradicional mercado crediticio monopolizado hasta ahora por la banca.

 

Más competencia, más mercado y, en consecuencia, más posibilidades para el inversor. Bienvenido sea este todos contra todos