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Martes, 18 de junio de 2019

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Publicado en NOTICIAS DESTACADAS Martes, 16 de abril de 2019 08:10

Las cifras de Goldman Sachs y la caída del petróleo lastran al sector energético y financiero

Intermoney | La jornada del lunes transcurría sin grandes sobresaltos y lo más relevante de la sesión lo encontrábamos en los resultados corporativos publicados en EEUU. En concreto, Citigroup revelaba que su BPA se situaba en 1,87 $ en el 1tr19 (1,80 prev.), si bien la caída de los ingresos en un -2% a. (18.576 mill. $ vs. 18.634 mill. prev.) hacia de contrapeso. De manera análoga, los beneficios de Goldman Sachs superaban las previsiones en el 1tr19 (5,71 $/acción vs. 4,89 prev.), aunque caían un -21% respecto al mismo periodo del año anterior. Así, las sorpresas positivas se debían al recorte de las retribuciones a los trabajadores en un -20% que compensaban el descenso de los ingresos en un -13% hasta 8.807 mill. $. Este último hecho era lo que explicaba la caída de sus acciones en un -3,94%.

 

Consecuentemente, el sector financiero se convertía en un lastre para el S&P500 a pesar de que cerraba prácticamente plano (2.905 puntos). En cuanto a los T-Notes, la rentabilidad del 10 años cedía hasta 2,548% en un  día en el que el presidente de la Fed de Chicago, Charles Evans, descartaba subidas de tipos hasta otoño de 2020 con el fin de “respaldar las expectativas de inflación y asegurar la sostenibilidad de los precios hasta o ligeramente por encima de 2%”.

 

Los mensajes “dovish” no eran lanzados únicamente desde EEUU, sino que también los encontrábamos en Japón. El gobernador del BoJ, Haruhiko Kuroda, afirmaba en una entrevista a la CNBC que “todavía existe margen para una mayor flexibilización monetaria si es preciso”, aunque posteriormente matizaba que no sería necesaria en el escenario actual. Asimismo, Kuroda señalaba que la economía japonesa se habría “desacelerado ligeramente” ante el empeoramiento de las exportaciones a China.

 

En Europa, la renta variable registraba ligeras ganancias gracias a las informaciones más optimistas en torno a las tensiones comerciales. Éstas se diluían con las palabras del Secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, quien mostraba su optimismo hacia un desenlace favorable y cercano de las negociaciones entre China y EEUU. Unas declaraciones que venían a sumarse a las filtraciones apuntando a cesiones de los estadounidenses respecto a los subsidios industriales en China, reafirmándose la predisposición para llegar a un acuerdo a corto plazo. Por otro lado, la Comisaria Europea de Comercio (Cecilia Malmström) se mostraba partidaria de resolver “pronto” las potenciales disputas comerciales entre la UE y la Casa Blanca.

 

Finalmente, el Stoxx Europe 600 avanzaba un +0,16% y se situaba en 388 puntos. En la renta fija soberana, destacaba la caída del rendimiento del bono griego a 10 años hasta situarse en mínimos desde septiembre de 2005 (3,283%). Por su parte, el bund a diez años cerraba prácticamente plano en 0,0539% tras tocar cotas de 0,0764%.

 

La sesión se presenta a medio gas en ambos lados del Atlántico, dada la escasez de indicadores y el ambiente semifestivo en algunos países europeos. De hecho, las principales referencias tendrán acento estadounidense y no sólo en lo que se refiere a los datos. La temporada de resultados poco a poco va tomando fuerza y hoy conoceremos las cifras de Bank of America, IBM y Johnson & Johnson, después de que ayer Goldman Sachs informase de un descenso del 13% de sus ingresos y del 21% del beneficio en el 1tr19 respecto al mismo periodo del año anterior.

 

El mercado ya trabaja a la sombra de las expectativas de un descenso comedido de los beneficios de las empresas del S&P500 durante el pasado trimestre, estando así la clave en cuestiones ya conocidas como que los resultados no empeoren las expectativas y, sobre todo, que se vean acompañados de unas cifras de ventas y perspectivas que no alimenten las inquietudes. De momento, ayer, las cifras de Goldman Sachs y las caídas en el petróleo servían para dar forma al paso atrás del sector energético y financiero, lo cual condicionaba el saldo de la sesión en el S&P500. Junto a los resultados empresariales del pasado trimestre, las noticias en clave comercial pueden erigirse en una de las principales referencias de la sesión. Las últimas filtraciones apuntan que los negociadores estadounidenses estarían mostrándose menos beligerantes en cuanto a los subsidios industriales articulados en China, pues las posiciones intransigentes en este punto estarían bloqueando los avances. Un hecho que era entendido como sinónimo de predisposición real para cerrar un acuerdo en un plazo breve de tiempo.

 

A la postre, ambas naciones deberán renunciar a algunas de sus ambiciones en público, dado que no es asumible un acuerdo en el que se pueda identificar un abrumador ganador. Así que China mantendrá gran parte de su margen en cuanto a su actual política industrial, aunque a cambio dará mayores garantías a la protección industrial, facilitará al acceso a su mercado, reforzará las compras de productos estadounidenses (quizás hasta en 1 billón $ en 6 años) y situará en un plano más discreto sus ambiciones para dominar los sectores del futuro.