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Publicado en Noticias Premium Lunes, 22 de junio de 2020 00:00

15 billones en estímulos para una recuperación en V

CdM | Frenéticas Bajadas de tipos (más de un centenar en todo el mundo) e inyecciones de liquidez de los distintos bancos centrales, por más de $6 billones, se suman a los estímulos fiscales ya comprometidos, de todo tipo, por otros $9 billones. Un paquete de ayudas sin precedentes que supone un 19% del PIB mundial de 2019. Todo para intentar una recuperación en V que mitigue los efectos (-5% del PIB mundial) de tan inesperada recesión.

 

Desde el inicio de la crisis, las haciendas y los bancos centrales de todo el mundo –que han realizado ya 105 bajadas de tipos– han buscado la mejor forma de mitigar sus devastadores efectos. Los estímulos fiscales comprometidos en los distintos países –de todo tipo– superan ya los 9 billones (europeos) de dólares y las inyecciones de liquidez representan al menos otros 6 (solo la FED ha aumentado su balance de $2,9 a $7,2 Bn en tres meses). Todo ello conforma un paquete de estímulos sin precedentes que supera los $15 billones, casi un 19% del PIB mundial de 2019, que pese a todo se espera que caiga este año más de un 5%, según las últimas previsiones del Banco Mundial.

 

Agustín Carstens, gerente del BIS, el Banco Internacional de Pagos de Basilea –considerado el “banco central” de los bancos centrales– ya ha advertido que “en algún momento, los bancos centrales deberían comenzar a enviar señales de que esto no durará para siempre”. Porque lo cierto es que el punto de partida, al cierre de 2019, ya resultaba problemático: la deuda mundial había aumentado en 2019 en $10 billones hasta sumar 255 billones. Una cifra que equivale al 322% del PIB global en 2019 y que supone 40 puntos porcentuales más –$87 billones– que las cifras alcanzadas antes del estallido de la crisis financiera de 2008.

 

Alemania: otra actitud

 

Habrá que pensar en ello, sin duda, pero después. Porque ahora toca reanudar la actividad y fortalecer la demanda, como sea, para minimizar el impacto de una crisis tan inesperada como demoledora. Como sea, tan es así que en la primera semana de junio, Alemania –hasta ahora el guardián de la ortodoxia en la Unión Europea– anunció un nuevo plan de estímulo fiscal por otros 130.000 millones de euros, que combina bajadas de impuestos, ayudas sectoriales (estímulos a la compra de vehículos eléctricos), beneficios para familias con hijos... El valor total del paquete equivale al 4% del PIB y destaca la bajada del IVA hasta finales de 2020, tanto en el tipo general (del 19% al 16%), como en el reducido (del 7% al 5%), además del establecimiento de un tope a las cotizaciones sociales (40% del salario). Un plan que se suma al anunciado ya en marzo, por otros 156.000 millones.

 

Como explica J.R. Díez Guijarro, de Bankia, “Alemania refuerza su liderazgo europeo en la respuesta a la crisis, con un enfoque totalmente diferente al de hace una década. El país tiene una gran margen fiscal y está mostrando una actitud decidida para usarlo, lo que acabará beneficiando a toda la UEM. Este nuevo estímulo eleva al 40% del PIB el total de las medidas comprometidas (aunque está por ver que se utilice en su totalidad) y tiene un diseño bien estudiado, combinando recortes de impuestos y aumentos de gasto para reforzar la demanda rápidamente (...) Una Alemania proactiva, trabajando para la recuperación internamente y apoyando los plantes conjuntos, como el Fondo de Reconstrucción, es la mejor noticia para Europa”.

 

Pero no todos en Europa disponen del margen fiscal de Alemania, que como muestra la gráfica (página anterior), utilizará también el 47% de los 2,3 billones en ayudas a empresas que ha aprobado hasta ahora la Comisión Europea. Así que, como advierte Bank of America, el estímulo fiscal realmente comprometido hasta ahora en Europa no va más allá del 4% del PIB del continente, una cifra que puede llegar a rozar el 10% si sale adelante el plan de reconstrucción –de 750.000 millones de euros, 500.000 en transferencias y 250.000 en créditos (ver recuadro, abajo)– que ha planteado la Comisión Europea. 

 

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