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Sábado, 04 de abril de 2020

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Publicado en BOLSAS INTERNACIONALES Jueves, 26 de marzo de 2020 00:00

El upside de Royal Dutch Shell se reduciría entre un -30 y -40% estimando un precio del petróleo a 20 dólares/barril en 2020 y 30 dólares/barril en 2021

Alphavalue | Después de las caídas del mercado petrolero del mes pasado, Bloomberg destaca que el carbón es ahora el combustible fósil más caro (en términos de equivalente energético). Tenga en cuenta que ambos combustibles (carbón y petróleo) tienen diferentes usos y apenas compiten entre sí (mientras que el gas y el carbón sí).

Sin embargo, la comparación muestra el grave estado de la industria del crudo. Nuestros analistas asignan un upside (potencial) del +46,5% a la petrolera británica, después de una subida del +22% el pasado 24 de marzo, una idea impensable para un gigante como este.

 

La guerra de precios entre Arabia Saudí y Rusia, agravada por la pandemia del coronavirus, ha sido la tormenta perfecta para esta industria. Una demanda poco flexible como siempre (unos consumidores muy castigados y el consumo de gasolina no van de la mano) deja a la oferta a cargo del equilibrio. Al final, dicho equilibrio vendrá determinado por Estados Unidos, ya sea porque se están cerrando los pozos de shale-oil por unos costes operativos demasiado altos o porque EE.UU. quiera terminar con la guerra de precios.

 

Un recorte global de EE.UU., Arabia Saudita y Rusia proporcionaría un cierto soporte. Tal vez sea una posibilidad bastante remota, pero EE.UU. tuvo su cuota de responsabilidad en el pasado en este mercado: la Railroad Commission of Texas dirigió la producción de petróleo durante cuatro décadas y sirvió como ejemplo para la OPEP. Tendemos a olvidar que la inclusión de Estados Unidos al libre mercado ha sido un asunto difícil.

 

Mientras tanto, nadie es inmune a esta situación y las grandes petroleras lo están viviendo en primera persona. La mayor compañía europea (Shell) no es una excepción, y ha tomado la misma senda bajista que el petróleo crudo.

 

 

Casi todas las métricas de valoración tienen upside (potencial al alza).

 

Con unas previsiones de precio del petróleo a 20 $/b en 2020 y 30 $/b en 2021, el upside se reduciría entre un -30 y -40%. Y una recomendación en “comprar” a pesar del precio actual de las acciones de la petrolera.

 

Por último, en lo que respecta al dividendo, el yield actual (12%) implica una gran dosis de escepticismo por parte del mercado y, en general, la reducción a la mitad del dividendo. Huelga decir que el principal catalizador del sector sigue siendo el agitado precio del petróleo. Aunque no para los inversores timoratos, la buena noticia es que la presión de los criterios ESG (Environmental, Social and Governance) dejarán de ser el centro de atención, ya que el COVID-19 trae unas nuevas prioridades.

 

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