Usamos cookies propias y de terceros para mejorar servicios y mostrarle publicidad de su preferencia mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso.

Miércoles, 18 de julio de 2018
Pulse en el valor para ver ratios >
Publicado en Noticias Premium Jueves, 12 de julio de 2018 08:00

El desafío de Pedro Sánchez

Joan Tapia (Barcelona) | De momento el presidente trampea la falta de mayoría, pero la gran prueba del ejecutivo será negociar el techo de gasto sin olvidar el déficit pactado con Bruselas... ¿Ni subir impuestos? Eso lastraría el crecimiento.

 

Han pasado menos de cuarenta días desde la formación del gobierno Sánchez, pero España se ha ido aclimatando con cierta rapidez al cambio y se ha constatado una cierta descompresión de la vida política. Una prueba palpable es que ya nadie proclama que un inmediato adelanto electoral es inevitable.

 

Las razones son varias. El nuevo Gobierno sorprendió porque no era el equipo socialista esperado sino un ejecutivo más innovador –dominio de las mujeres, cierta transversalidad (Grande Marlaska en Interior), solvencia profesional en el campo económico y europeísmo (Borrell y Nadia Calviño)–. Con la confianza ganada con este ejecutivo, algunas medidas de impacto (la acogida a los refugiados del Aquarius), y una activa política europea, el PSOE se ha colocado con rapidez en la primera posición en la mayoría de encuestas realizadas en los medios de comunicación. Y la confianza política medida por el CIS (que va de 0 a 100) subió en junio nada menos que un 21,9%, situándose en el 37,3, uno de los valores más altos de los últimos años, solo superado tras las elecciones generales del 2015 (42,8) y tras la mayoría absoluta de Rajoy a finales del 2015 (41). Parece, pues, que hemos entrado en una etapa Sánchez que muchos creen que se puede prolongar durante buena parte del 2019 e incluso traspasar la frontera de las elecciones europeas, autonómicas y municipales de la próxima primavera y llegar al cuarto trimestre del año. Pedro Sánchez quizás sea breve, pero no tanto como se dijo inmediatamente después de la moción de censura.

 

Objetivo: desinflamar Cataluña

 

El principal problema del nuevo Gobierno sigue siendo, no obstante –aparte del acierto o desacierto en sus iniciativas– la falta de mayoría. ¿Se puede gobernar con solo 85 diputados cuando la mayoría absoluta es de 176 y cuando Rajoy tuvo grandes dificultades con 136?

 

PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO ACCEDA A LA ZONA PREMIUM