“A los mercados les costó demostrar entusiasmo por las condiciones del segundo paquete del rescate de Grecia. La filtración del informe de Análisis de Sostenibilidad de la Deuda resultó desalentadora; la previsión central es un descenso de la deuda del sector público griego hasta aproximadamente el 129% del PIB en 2020, por encima del objetivo del 120%, y se reconoce que los riesgos de ejecución son significativos. La perspectiva de que Grecia podría necesitar otra ayuda por valor de €50mm en 2015 no parece sugerir que la cuestión esté zanjada y el mundo pueda pasar página. El parlamento finlandés someterá a votación el acuerdo de rescate el 28 de febrero.
Las discusiones sobre la participación privada en el rescate previsiblemente concluirán a finales de semana, aunque la legislación relativa a la quita de deuda y las medidas de austeridad fiscal se presentaron ayer ante el parlamento con el fin de que las leyes estén listas para la cumbre de la UE del 1 de marzo. La cláusula de acción colectiva también se presentó ayer y se espera que se convierta en ley el jueves para poder garantizar la máxima participación del sector privado en el canje de bonos. Curiosamente, el ministro de finanzas, Evangelos Venizelos, declaró que la deuda corporativa del sector público estaría incluida en el canje de deuda, lo que afectaría a emisores como Hellenic Railways. Esto podría extrapolarse a las compañías del sector público de Portugal. En cualquier caso, conviene recordar que la UE se está preparando para construir un ‘cortafuegos’ que impida el contagio fuera de Grecia.”













